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¿Es la unificación entre Haití y República Dominicana una amenaza real?

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¿Es la unificación entre Haití y República Dominicana una amenaza real?
Por Jhovanny Martes-Rosario

"La mente es como un paracaídas,
solo funciona si se abre". Albert Einstein

 TAGS:undefinedIntroducción


¿Es la unificación entre Haití y República Dominicana una amenaza real? Para contestar esta pregunta apropiadamente es preciso apelar a los 11 Principios de Propaganda Moderna de Joseph Goebbels, jefe de propaganda de la Alemania Nazi. Los nazis se inventaron un chivo expiatorio, los judíos, para poder persuadir a la población alemana de que los judíos habían sido la causa principal de la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). El mito de los “endemoniados” judíos les funcionó a la perfección a los nazis para sus propósitos propagandísticos y bélicos, ya que lograron provocar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Con respecto a la inmigración irregular, en todos los países existen tres tipos de grupos: el grupo anti-inmigrante, el grupo pro-inmigrante y el grupo neutral. Cada grupo suele contar con elementos positivos y negativos, a los que podríamos sacarles provecho de una u otra manera para crear leyes de inmigración más equitativas, y por su puesto, ajustadas a la realidad de cada nación.

Cada Estado soberano suele contar con un trasfondo histórico-cultural distinto a los demás Estados del mundo, producto de circunstancias internas y externas preponderantes, las cuales eventualmente configuran la idiosincrasia e identidad nacional de un pueblo. De ahí nace la conciencia nacional de cada nación, de la que se desprende el patriotismo por el terruño donde uno nace. Los políticos demagogos y corruptos suelen aprovecharse de estos sentimientos nacionalistas y patrióticos para lograr sus objetivos particulares y políticos. Es una constante histórica de que cada pueblo cuenta con políticos-lobos que se hacen pasar por patriotas y/o nacionalistas, y que suelen llevar a la nación a catástrofes lamentables porque, en el fondo, no les importa que se hunda la patria porque solo piensan en ellos mismos, por ejemplo en Roma, existió Nerón, en República Dominicana, Trujillo y en Chile, Pinoché.

El Tema Haitiano en la República Dominicana y Cómo se Manipula la Masa


En el aspecto histórico, el conflicto entre Haití y la República Dominicana ha existido desde mucho antes de que nuestro país fuera independizado en 1844. El aspecto racial siempre ha sido parte íntegra del ingrediente en los conflictos entre ambos países, ya que en la psiquis de muchos dominicanos todavía existe la creencia de que su raza es blanca y superior a la de los haitianos.

En sentido general, La República Dominicana es un país empobrecido por obra nefasta de muchos políticos corruptos, y de la oligarquía egocéntrica e indolente, la cual siempre se ha unificado con los políticos para exprimir a la población. En este artículo no incluyo al tercer grupo dañino, a los depredadores foráneos, ya que se alargaría el texto, pero el mismo no está eximido de culpa.

En suma, la brecha que existe entre rico y pobre es abismal. Los actos de corrupción política, burocrática, corporativa y privada son rampantes. La impunidad es creciente y descontrolada. Los servicios básicos nacionales como la educación, salud, agua, electricidad, seguridad social, son ineficientes, el sistema judicial es defectuoso y corrupto, la policía nacional es corrupta y peligrosa, el tráfico de droga es un problema nacional, la delincuencia juvenil es un problema nacional, la obesidad es un problema nacional, el embarazo juvenil es un problema nacional, el abuso infantil es un problema nacional, el abuso intrafamiliar es un problema nacional. Un solo partido político domina el país a sus anchas comprometiendo seriamente la democracia y el Estado de Derecho de la República. ¿De quién es la culpa?

Lavando el Cerebro de la Masa Dominicana

Ante este atolladero nacional, ¿Cómo logran los políticos prevenir una revuelta cívica? ¿Cómo han hecho para que la masa no se rebele contra ellos con la furia de un huracán hasta dar al traste con todo el régimen opresor? El secreto siempre ha estado en ¡Aplicar los 11 Principios de la Propaganda Moderna de Joseph Goebbels! Buscar un chivo expiatorio. Un enemigo único y creíble. Un enemigo histórico que convenza a la masa de que los problemas del país provienen principalmente de un lugar en específico: ¡De Haití! ¡De los haitianos! ¡Sí, los haitianos que en una ocasión unificaron la isla (1822-1844), y que luego invadieron en varias ocasiones a la República Dominicana durante la Primera República (1844-1856)! El haitiano es ese enemigo único y creíble para el dominicano que puede desatar conflictos violentos, y hasta una guerra si es posible. Ambos paises contienen los elementos esenciales para crear conflictos: etnias distintas, idiomas distintos, culturas distintas, religiones distintas, ideologias distintas, gustos distintos. Solo se necesita crear la idea falsa en la mente del dominicano de que el haitiano es causa principal de todos sus males para que lo odie a muerte, y lo demás será cuestión mantener la propaganda viva.  

¿Luego del 1856 hubo otras batallas entre dominicanos y haitianos? No, con el tiempo ambas naciones fueron deponiendo sus actitudes bélicas, y de atacarse con machetes y armas de fuego pasaron a estrechar vínculos de comercios y culturales. Incluso, por primera vez en la Historia los dominicanos y los haitianos unieron fuerzas para combatir un enemigo común: a los invasores españoles durante la Anexión de España fraguada por Pedro Santana en 1861, y que se extendió hasta 1865. Sin embargo, las fricciones continuaron, los prejuicios raciales afloraron y eventualmente el mito del cuco-haitiano se fue perpetuando e internalizando en la psiquis del dominicano. La actitud antihaitiana prevaleció en la mente del dominicano. La xenofobia ha sido más fuerte que la tolerancia, el racismo se incubó profundamente en la conciencia de una gran parte de la población dominicana. Los prejuicios y los estereotipos hicieron residencia permanente en el subconsciente de la población dominicana.

Entre las figuras públicas dominicanas que más se han obstinado afanan en meterle miedo a la población de una inminente fusión de la isla están los miembros de la familia del renombrado abogado Vincho Castillo. No podemos borrar de nuestras mentes que Vincho Castillo fue funcionario en la nefasta y cruenta Era de Trujillo, la misma que ordenó el genocidio de miles de nacionales haitianos en el 1937 con el fin de blanquear la frontera. Una vez erradica la población haitiana, Trujillo intentó repoblar la zona con familias importadas de distintas nacionalidades del Continentes Europeo. De modo que Vincho Castillo arrastra consigo los prejuicios raciales e irracionales del trujillismo occiso.

Así, los Castillo pertenecen a una casta intelectual, ultraderechista y petulante con una influencia en la sociedad dominicana arrolladora. La obsesión o paranoia de los Castillo con el tema de la fusión de la isla es tal que Vinicio A. Castillo Semán, hijo de Vincho Castillo, escribió un artículo en el 2015, titulado: “La ONU Pide Unificar a La República Dominicana Con Haití”, y el cual publicó en el Listín Diario con el fin de seguir su propaganda de suspenso. Paralelos a los Castillos, existen otras figuras de renombre que pertenecen a la ultraderecha, y quienes también se afanan en diseminar sus ideas nacionalistas y de miedos, enterrados muchos en el subconsciente. Son miedos y prejuicios que han internalizados desde su infancia y que no han podido desarraigar ni siquiera con educación formal.

Existen otros grupos auto- denominados patrióticos que pululan en las redes sociales distribuyendo todo tipo de incidentes y ocurrencias relacionados con los nacionales haitianos. Estos grupos suelen pertenecer a la clase popular, a la masa, muchos son analfabetos funcionales, por lo que es frecuente leer y escuchar improperios e insultos o malas palabras en contra de los nacionales haitianos en, por ejemplo, Facebook. Son individuos que se la pasan divulgando supuestos incidentes cometidos por haitianos, por ejemplo: el robo de una gallina, la quema de una Bandera Nacional Dominicana, el atracado a un nacional dominicano por parte de un nacional haitiano, deportaciones de haitianos, supuestas marchas de haitianos con machetes en mano en territorio dominicano, “soldados” haitianos entrenándose para atacar la República Dominicana, y un largo etc.

Muchos de los actos delictivos cometidos por haitianos en territorio dominicano son también cometidos por nacionales dominicanos con mayor frecuencia. Sin embargo, se quiere dar la sensación de que los haitianos están corrompiendo la sociedad dominicana. Esta práctica también la utilizan en España y Estados Unidos contra los inmigrantes indocumentados. Algunos de los grupos en Facebook que se prestan para estos fines son por ejemplo, Por la Soberanía Dominicana Ahora, Patriotas en Contra de la Nueva Invasión Haitiana, Red Nacional por la Defensa de la Soberanía, Antigua Orden Dominicana, Guardia Nocturna, Patria Viva, entre otros grupos de no menor relevancia. Existe también el ataque racial internacional en contra de la pequeña nación Haitiana como el video subido a YouTube titulado: “Los Siete Demonios de Haití”, donde según el pastor del Club 700, Pat Robertson, Haití es una nación maldita porque hizo un pacto con el Diablo. De acuerdo al video, los siete demonios u opresores de Haití son: España, Francia, Europa, Estados Unidos, François Duvalier, El Vaticano y el Fondo Monetario International (FMI). No obstante, los autores del video olvidan que todos los países colonizados por los europeos han corrido la misma mala suerte que Haití. A todos les ha tocado lidiar con demonios iguales o similares.


La creación de un grupo patriótico para fines patrióticos es y será siempre un gesto laudable. Por ejemplo, la fundación de La Trinitaria cuyo propósito fue la de liberar a Santo Domingo del yugo Haitiano en aquel entonces. Por ejemplo, el Instituto Duartino, cuyo fin es preservar la memoria del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte. Ambos fines contienen principios aceptables universalmente. Sin embargo, cuando un grupo se funda para promover el odio, para distorsionar la verdad, para infundir miedo o promocionar falacias y prejuicios, entonces su existencia es cuestionable porque no busca el bien común.


Analicemos con detenimiento y seriedad, cómo algunos gobiernos dominicanos maquiavélicos y corruptos han utilizados constantemente el tema haitiano, como chivo expiatorio, para hacerle creer a la población dominicana que los haitianos son la causa principal de la miseria del país. Analicemos detenidamente este lavado de cerebro con algunos ejemplos que escuchamos repetidamente en las calles y en los medios de comunicación de masas, como el televisor, la radio, el periódico y la Internet.

11 Principios de Propaganda Moderna de Joseph Goebbels

1. Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.

• Por ejemplo: El problema principal de la pobreza de nuestro país son los haitianos porque son una carga económica muy grande para nosotros los dominicanos. Además, no se conforman con deforestar su país, sino que vienen al nuestro a deforestarlo, a robar ganado, a pedir en las calles. Donde quiera que llegan los haitianos arrabalizan el lugar. Son tan pobres de mente que si les regalas un desodorante para que cuiden su higiene, no lo usan, lo venden.

2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

• Por ejemplo: El problema de nuestra desgracia nacional son los haitianos indocumentados, los traidores a la patria que los defienden, y todos los organismos internacionales que ahora quieren que nos echemos esa carga solos. Si tanto les duele su situación deplorable, ¡Qué cada país reclamante les de visas a los haitianos que están aquí sin papeles y nos ayude con este gran peso económico!

3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

• Por ejemplo: Haití es un Estado fallido porque los haitianos son ineptos y desorganizados. Los haitianos indocumentados son la causa principal de la pobreza de nuestra Patria, hay que deportarlos para poder desarrollarnos. Si ellos no existieran en nuestro territorio de seguro que nuestra economía mejoraría inmensamente.

4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

• Por ejemplo: Estuve por Dajabón no hace mucho, y la gente allá, está pegando el grito al Cielo porque no aguantan tantos haitianos en la calle. Los haitianos están invadiendo el país pacíficamente. Si continuamos así, muy pronto nos quedaremos sin Patria. Y para colmo, nuestros hospitales están llenos de haitianas pariendo muchachos.

5. Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.

• Por ejemplo: El problema de los haitianos se resuelve deportándolos, construyendo un muro en la frontera y poniendo soldados a lo largo de toda la frontera para que no dejen entrar a ninguno de ellos. Además, los soldados sirven para que no se roben nuestros ganados. Así se acaba este relajo.

6. Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».

• Por ejemplo: Los dominicanos nunca hemos invadido a los haitianos, son ellos los que nos han invadidos, son ellos los agresores. Los haitianos son la causa de nuestra pobreza. Necesitamos construir un muro en la frontera para salvar la Patria.

7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

• Por ejemplo: República Dominicana siempre ha acogido a todo tipo de extranjero sin importar su raza, religión u orientación sexual. Recientemente nuestro Congreso Nacional aprobó el Plan Nacional de Regularización de Extranjeros en situación irregular radicados en territorio dominicano. Siempre hemos sido un pueblo solidario con Haití. Los dominicanos fuimos los primeros en ir en auxilio de la hermana República de Haití cuando ocurrió el devastador terremoto en el 2010.

8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

• Por ejemplo: Ante el incesante robo de ganado por parte de los haitianos, todos los moradores de las provincias de Dajabón, Montecristi, Independencia, Pedernales, Elías Piña e Independencia, le han enviado cartas al Gobierno Central clamando al que haga algo por ellos, si no se verán precisados a actuar por su propia cuenta. República Dominicana no es el único país que deporta a los haitianos de su país. Según, el diario América Economía, lugares como las Bahamas, Perú, Brasil, México, Puerto Rico, Trinidad y Tobago, en otros deportan a los haitianos sin ningún tipo de consideración.

9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

• Por ejemplo: República Dominicana no está violando los derechos humanos de los nacionales haitianos que deporta en situación irregular. A cada quien se le está dando un trato justo. Hasta el momento nos hemos acogido a los acuerdos subscritos con la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Recientemente los presidentes de República Dominicana y el de Haití han acordado dialogar para fortalecer los lazos armoniosos de hermandad que nos unen como pueblos desde la fundación de la República.

10. Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

• Por ejemplo: Los haitianos no pueden convivir con nosotros en nuestro territorio porque ellos practican el vudú y nosotros la fe cristiana. Ellos adoran al Diablo, y nosotros a Dios. No hay manera de que podamos convivir juntos porque los haitianos hablan creole, y nosotros los dominicanos hablamos español. No hay modo alguno de que dos razas distintas puedan cohabitar en el mismo espacio geográfico porque los haitianos vinieron de África, y nosotros de Europa.

11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.

• Por ejemplo: Todos los dominicanos verdaderos y patriotas sabemos que la Patria está en peligro, que estamos siendo invadidos por los haitianos. Todos sabemos que la causa principal de nuestra pobreza actual se la debemos a los haitianos. Y todos sabemos que la solución está en expulsarlos de nuestro territorio, de nuestra Patria amada. Es un deber moral que tenemos en defender la Patria para poder nombrar con orgullo las palabras de ¡Dios, Patria y Libertad!


Conclusión


En suma, el tema de la inmigración irregular haitiana es un problema para los dominicanos, pero no como muchos se afanan en presentarlo. Es un problema con solución como todos los problemas creados por el hombre. En una población con un alto nivel de analfabetos funcionales implementar un lavado de cerebro de este tipo es una tarea fácil, ya que el dominicano masa suele creer con facilidad todo lo que escucha sin analizarlo. El tema haitiano, el tema fronterizo es problema que han provocado los mismos políticos dominicanos, y que los haitianos indocumentados han sabido aprovechar como cualquier persona necesita aprovecharía. De manera que estaríamos culpan injustamente las víctimas, en vez de juzgar a los verdaderos victimarios del atolladero nacional que padecemos los dominicanos en la actualidad.


Mi posición sobre el tema de inmigración irregular


La inmigración irregular debe ser regularizada adecuadamente en nuestro país como en todos los países del mundo. Donde existen leyes claras y justas, siempre habrá orden.


La realidad sobre la inmigración irregular


El inmigrante suele convertirse en un chivo expiatorio para tapar los delitos de los que mal gobiernan un pueblo: los políticos que se corrompen y se unen a la siempre egocéntrica e indolente oligarquía.


¿Es la unificación entre Haití y República Dominicana una amenaza real?


La unificación de la isla no es una amenaza real. El problema de la inmigración irregular es una situación controlable cuando los dominicanos controlen a los políticos corruptos que tienen. Los cambios deben hacerse de arriba hacia abajo. El problema de nuestro país es estructural. Es un problema sistémico. Es decir, que hasta que los dominicanos no nos rebelemos contra el sistema corrupto que existe, contra los políticos y oligarcas corruptos e indolentes que existen en la actualidad, todo lo demás seguirá podrido. Hay que reestructurar todo el sistema progresivamente para poder transformar la sociedad poco a poco. Esa es nuestra realidad. Lo demás es lavado de cerebro.

 

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